Tashi Wangchuk, un comerciante tibetano, inocente y defensor del idioma, ha sido condenado a cinco años de prisión por las autoridades chinas por cargos de motivación política de ‘incitar al separatismo’.
¿Su Crimen? Públicamente abogar por su derecho a educación en la lengua tibetana.
Tashi Wangchuk es un comerciante tibetano de Kyegundo, una área de Kham, Tibet (CH: Condado de Yushu, Prefectura Autónoma Tibetana de Yushu, Qinghai)